domingo, 12 de noviembre de 2017

Flech Urbex: El Mirador de S'agulla, Cala S'Agulla y el futuro de Pinya de Rosa.

¡Muy buenas a tod@s! ¿Que tal estáis? Hoy me gustaría presentaros el reportaje de un sitio al que he estado varias veces en el pasado, en aquel entonces no quise dar muchos mas detalles del mismo (Como la ubicación) por que consideré que ese lugar estaba todavía bastante bien, pero finalmente cuando volví al cabo de seis años (2017) entonces me di cuenta de que el sitio no solo estaba mas olvidado, si no que encima lo habían dejado prácticamente destrozado, así es amigos, os hablo del viejo mirador de Cala S'agulla, propiedad del jardín botánico Pinya de Rosa de Blanes. ¡Madre mía!
Ahora ya no es el lugar donde se hacen las fotos los novios viendo las preciosas vistas al mar mediterráneo, o muchos extrangeros para que vean lo bonita que es nuestra Costa Brava, ahora solo es un sitio de pelegrinaje para los que quieren hacer botellón con vistas al Mar. ¿Que es lo que ha pasado?

Pero antes que nada aquí os dejo con un enlace del 2011 donde podéis ver el antiguo reportaje de este mirador mucho mas bien conservado, aunque de primer plato teneís un viejo embarcadero abandonado que también hay por la misma zona:
http://flechcorp.blogspot.com.es/2011/02/abandonos-costeros-viejo-embarcadero-la.html
http://flechcorp.blogspot.com.es/2011/02/abandonos-costeros-viejo-embarcadero-la.html

Pues bien, ahora os contaré un poco de historia; todo se remonta al año 1945 cuando un ingeniero industrial llamado Fernando Rivière de Caralt se enamoró pérdidamente de la Costa Brava, concretamente se enamoró de las vistas que habían desde pequeña cala S'agulla, una pequeña cala ubicada entre medio de las calas San Francisco (Blanes) y Santa Cristina (Lloret), Rivière le compró unos terrenos al señor Francisco Barreras, antiguo propietario de la Masía S'agulla ubicada en la misma zona, a partir de aquel entonces es cuando construyó el mirador en la cala S'agulla, restauró una antigua masía a la que mas tarde sería su vivienda y construyó un jardín botánico dedicado principalmente a las plantas cactáceas al que llamó Pinya de Rosa, que es el nombre de un nudo marinero.

Fernando Rivière de Caralt llegó a poseer 40 hectáreas de terreno, aunque solo una cuarta parte sería utilizada como jardín botánico, las demás hectáreas las convirtió en un paraje natural donde plantó diferentes especias autóctonas de plantas, arbustos y árboles, pero su principal logro era tener un jardín botánico con mas 7.000 especies diferentes de cactus y aloes.

Sin embargo, en el año 1992 Fernando falleció y el jardín entró en un estado de letargo sin precedentes, la mayoría de colecciónes se fueron perdiendo, y aunque todavía se siguen plantando cactáceas y aloes para dar continuidad comercial al jardín, ya no se hace con la misma frecuencia y pasión como la que dedicó en señor Fernando, obsesionado sobretodo con expandir su jardín y con poseer la mayor colección de cactus del mundo.

En los años 2004-2005 el jardín y paraje de Pinya de Rosa entró en una crisis sin precedentes, había un interés oscuro de vender parte de las 40 hectáreas que poseía a los a los promotores inmobiliarios, y por ende, convertir ese paraje en una urbanización de casas y chalés que acabarían por destruir lo poco de naturaleza costera que nos quedaba por Blanes, seguramente si aquello hubiese ocurrido, Fernando Rivière no lo hubiera perdonando nunca. A partir de  este suceso nació la plataforma de "Salvem Pinya de Rosa", una plataforma que intenta evitar que este paraje natural caiga en manos indeseables.
Creo que Nando se fijó en Karl Faust, propietario del Jardín Botánico Mar i Murtra, que fue comprando varios terrenos para que en un futuro se pudiera expandir su jardín, de echo uno de sus deseos era lindar con el propio jardín botánico Mar i Murtra, algo que no sucedió al construirse la urbanización de Santa Cristina justo en medio de ambas propiedades. Algunos hablaron de crear un macrojardín botánico conjunto, pero ya sabéis que del dicho al hecho...

Sea como sea, considero que Pinya de Rosa necesita un empuje para que llegue a ser un maravilloso paraje natural y jardín botánico como lo era antaño, me da la sensación que está un poco olvidado, de hecho la Cala S'agulla y el propio mirador en donde el señor Fernando pasaba sus veladas románticas observando el mar y las rocas, muestran un aspecto de olvidoy abandono bastante entristecedor, por no decir algunos terrenos y bosques del mismo jardín también muy descuidados y abandonados.
Quizá si se ampliara el camino de ronda hasta allí, podría tener un uso futuro bastante relevante, así como un potenciador de turistas hacia el jardín y paraje desde la zona costera, estoy seguro de que de esta manera la cala S'Agulla y su pequeño mirador no serán un trocito olvidado de Blanes y de la Costa Brava. ¿Vosotros que pensáis?

En fin me despido de vosotros por hoy, espero que os guste este reportaje y nos vemos... ¡Hasta la próxima! ¡Chau Riau!

Exploración realizada por: Flech.
Fotos por: © Flech.
© Flechcorp Entertaiment - Noviembre de 2017 - Todos los derechos reservados.
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La Cala de S'Agulla le debe el nombre a esa roca puntiaguda en forma de aguja que se aprecia al fondo y que se ve bien desde el mirador.

Los "cantos rodaos" se pusieron allí para que la cala pudiera ser mas transitable, desde aquí podemos ver los tres accesos a la cala, uno propiedad de Pinya de Rosa, otro público y por último el de la propiedad que hay en la montaña.

Y aqui tenemos el mirador, la gente acudía aquí para hacerse fotos nupciales, incluso los turistas contemplaban el mar desde aquí, cuando se abría esa puerta  el señor Francisco observaba el mar mediterráneo mientras comían con su familia los fines de semana.

Aquí podemos ver la gran chimenea en donde se hacía muy buena comida a la parrilla. Parte del techo se ha caído.

El fregadero, muchas cosas han cambiado desde la última vez que fuí.

Bueno, almenos el termo eléctrico todavía está.

Lo que queda de la ducha.

Bonita ventana con vistas al mar.

Desde aqui en el pasado el señor Francisco cenaba mientras observaba el mar.

La cocina.

La casa de los servicios, aqui es donde habían las cocinas y duchas.

En esta masía ubicada en Pinya de Rosa vivió Fernando Rivière. Hoy día en desuso.

Es que es bonita. ¿Verdad? La vegetación es también autóctona. ¿Conocías esta parte del jardín?




 

1 comentario:

Ramona Flowers dijo...

Fui ayer y se me partió todo, la dejadez que parece que se han propuesto seguir. Ojalá se invirtiera em este magnífico paraje.